Era un viernes a las nueve de la noche, y salíamos de casa los dos bien vestidos para ir a una conferencia sobre la cultura del Tango, y de repente apareció esta ricura, estaba muy desorientada. Así que nos volvimos para casa con un paquetito. El sábado por la mañana llamamos a "katholt", un servicio que se encarga de que todos los gatos tengan una casa decente y además hace de guardería de gatos. Nos dijeron que nadie había llamado reclamándola, y no como no había ninguna dirección en el collar pues nos dijeron que nos la quedáramos para el fin de semana. El siguiente miércoles nos llamó la dueña, gracias a "katholt" y nos dijo que estaba en Ámsterdam de vacaciones y la había dejado a los cuidados de una amiga suya y se le escapó.
Al día siguiente vino a casa a despedirse de la gata, nos dijo que dentro de tres meses se iba a Francia y estaba buscando a alguien que se hiciera cargo de Lola, así que el problema se resolvió por si solo. Si es que ya tenia hasta un nombre español!!! Lola tiene unos cinco meses y es muy traviesa y celosa. Los dos nos enamoramos de ella solo verla.
